Electricidad a partir de las olas
(NC&T) Bautizado como la serpiente del mismo nombre debido a su forma larga y delgada, el Anaconda está cerrado en los dos extremos y completamente lleno de agua. Ha sido diseñado para ser anclado a unos metros bajo de la superficie del mar, con uno de los extremos encarado hacia las olas que se acercan.
Cuando una ola golpea el extremo, lo aprieta y produce dentro del Anaconda la típica onda de presión que surge cuando un fluido oscila hacia adelante y hacia atrás dentro de un tubo. Mientras esta ola confinada recorre el tubo, la ola marina inicial que la causó corre a lo largo del exterior del mismo a la misma velocidad, apretándolo cada vez más y haciendo que la ola en el interior se haga más y más grande. Al final de su recorrido, la ola interior hace girar una turbina ubicada al otro extremo del dispositivo, y la energía producida se lleva hasta la costa por medio de un cable.
Como está hecho de caucho, el Anaconda es mucho más ligero que otros dispositivos de producción de energía a partir de las olas, fabricados fundamentalmente de metal, y no necesita junturas articuladas ni otras piezas comunes en diseños anteriores. Esto reduce los costos de fabricación y de mantenimiento, así como las probabilidades de que se produzcan roturas.
Sin embargo, el Anaconda todavía está en una fase temprana de desarrollo. Financiado por el Consejo de Investigación de Ciencias Físicas e Ingeniería, y en colaboración con los inventores del Anaconda y con su constructor (la empresa Checkmate SeaEnergy), los ingenieros de la Universidad de Southampton están enfrascados ahora en un programa de experimentos de laboratorio a gran escala y en nuevos estudios matemáticos relacionados con el diseño.
 | | El Anaconda. (Foto: EPSRC) |
Cuando se construya, cada unidad del modelo Anaconda será de 200 metros de longitud y 7 de diámetro, y se colocará en el agua a profundidades de entre 40 y 100 metros. Las valoraciones iniciales indican que el Anaconda tendrá un rendimiento energético equivalente aproximadamente al consumo de electricidad de 2.000 viviendas, y podría generar la energía a un costo de alrededor del doble del de la electricidad generada por las centrales eléctricas tradicionales que queman carbón; un costo que, si bien mayor, es competitivo frente al de otras energías renovables, y que queda compensado por el carácter limpio de la fuente de energía, algo que a largo plazo supone un ahorro en el costo para solucionar los desastres medioambientales causados por las fuentes sucias de energía.
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