Informe ISS/STS 124
(NC&T) Con las tareas principales de la misión ya completadas, las tripulaciones del Discovery y de la estación espacial internacional centraron su atención en continuar poniendo a punto el nuevo módulo Kibo y sus equipos, incluyendo el brazo robótico. Akihiko Hoshide y Karen Nyberg operaron dicho brazo, efectuando la maniobra definitiva de despliegue. Una vez comprobadas todas sus articulaciones y frenos, lo volvieron a colocar en posición de descanso, a la espera de ser utilizado cuando se le necesite. El brazo será muy útil cuando esté instalada una plataforma exterior, sobre la cual se desarrollarán experimentos diversos. Los dos astronautas también abrieron la escotilla entre el módulo logístico japonés y el laboratorio Kibo. Ahora, el primero podrá ser utilizado para almacenamiento.
Mientras tanto, Mark Kelly y Mike Fossum cambiaron varios módulos de recarga de baterías en el Quest. Estos módulos sirven para recargar las baterías de los trajes espaciales y con el paso del tiempo, aumentan su toxicidad, por lo que deben ser eliminados. Por su parte, Garrett Reisman continuó informando a su sustituto, Greg Chamitoff, sobre diversos aspectos de la vida en la estación. Los demás tripulantes transfirieron suministros y equipos entre el Discovery y el complejo orbital, y viceversa.
El martes 10 de junio fue el último día de actividades conjuntas a bordo de la estación espacial internacional. Los astronautas disfrutaron de un par de horas de tiempo libre, y también dedicaron unos minutos a completar algunas tareas en el módulo Kibo, como configurar un motor de reserva en su brazo robótico. Transfirieron asimismo algunas muestras de última hora al Discovery, pertenecientes a experimentos.
Las dos tripulaciones se reunieron finalmente en el módulo Harmony a las 19:55 UTC. Completada la tradicional ceremonia de despedida, cerraron las escotillas entre ambos vehículos a las 20:42 UTC. Pocas horas después, iniciaban sus respectivos períodos de sueño. Todo quedó a punto para el desacoplamiento, previsto para las 11:42 UTC del 11 de junio.
Después de nueve días de actividades conjuntas, el transbordador Discovery abandonó la estación espacial internacional a la hora prevista, las 11:42 UTC del 11 de junio. Con el piloto Ken Ham a los mandos, el vehículo se separó lentamente del complejo hasta alcanzar una distancia suficiente, tras lo cual inició un giro completo alrededor de la ISS. Con sus 330 toneladas, esta última ofrece un nuevo aspecto, gracias a la adición del módulo japonés Kibo, así que los astronautas fotografiaron el conjunto desde diversos ángulos. Después, el Discovery inició la separación definitiva.
La próxima tarea para la tripulación del transbordador fue la inspección del escudo térmico, utilizando para ello la pértiga OBSS, unida al extremo del brazo robótico Canadarm-1. Dicha inspección, que revisó los bordes de las alas, el morro y otras zonas de difícil acceso, duró unas cuatro horas. Las imágenes y datos recogidos fueron enviados a la Tierra, donde serían analizados.
El último día de estancia en órbita del transbordador Discovery estuvo dedicado a preparar el vehículo para el aterrizaje. Se guardaron equipos y herramientas y se despejó la cabina. Se probaron además los sistemas de control aerodinámico y el de propulsión, y se instaló el asiento reclinado para que Reisman pudiera soportar mejor el retorno a la gravedad, tras varios meses en el espacio.
La NASA dio luz verde al aterrizaje tras analizar los datos procedentes de la última inspección del escudo térmico del Discovery. Los expertos también examinaron fotografías enviadas por las cámaras, que mostraban un objeto alejándose del vehículo, el viernes por la mañana. Dicho objeto se separó del Discovery durante las pruebas de los sistemas de aterrizaje. Se concluyó que se trataba de uno de los clips de sujeción de las losetas térmicas que protegen la cola de la astronave, en una zona que sólo es necesaria durante el despegue. Sin preocupación alguna por el incidente, sólo la meteorología podía afectar a la hora del descenso, pero las predicciones también eran positivas.
El Discovery tendría dos oportunidades de aterrizaje en el centro espacial Kennedy, durante el mediodía del sábado 14 de junio: a las 15:05 UTC y las 16:50 UTC. La primera fue suficiente: durante la órbita 217, se inició la reentrada, y la nave descendió normalmente hacia Florida. Se posó en la pista número 15, completando así un viaje de casi 10 millones de kilómetros, 13 días, 18 horas, 13 minutos y 7 segundos, y habiendo instalado la pieza principal de la contribución japonesa a la estación espacial internacional. Garrett Reisman volvía además a la Tierra, tras 95 días en el espacio, 90 de ellos en el complejo orbital.
El Discovery será ahora preparado para su próxima misión, prevista para principios de 2009 (STS-119), durante la cual transportará el último par de paneles solares gigantes.
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